De todas las formas posibles que existen de piedad mariana, es decir, de entre todas las oraciones de que disponemos o podemos hacer en honor a la santísima Virgen María, destaca el rezo del SANTO ROSARIO. Es la oración mariana por excelencia, y basada toda ella en la reflexión de los pasajes más significativos de la vida de Jesucristo que nos son narrados en los evangelios. Por ello (nunca mejor dicho del Santo Rosario) a través de él, no sólo llegamos a María, sino que por María, llegamos a Jesús.

          Lo constituyen quince misterios agrupados en cuatro grandes bloques, que resumen magistralmente toda la vida de Jesús: los momentos de gozo, los momentos de luz, los momentos de dolor y los momentos gloriosos; a estos momentos los llamamos misterios; cada bloque consta de cinco misterios:

                         1.-MISTERIOS DE GOZO


                                                           1. La Encarnación

Y le dijo el ángel: «No temas, María, porque has hallado gracia ante Dios. Concebirás y darás a luz un hijo y le pondrás por nombre Jesús. Será grande y llamado Hijo del Altísimo…» María dijo al ángel: «¿Cómo será esto, pues yo no conozco varón?» El ángel le contestó: «El Espíritu Santo vendrá sobre ti y el poder del Altísimo te cubrirá con su sombra, por eso el niño que nazca será santo y llamado Hijo de Dios». Lc. 1, 30 ss.

Padre nuestro… Diez Avemarías y Gloria…


                                                           2. La Visitación

Entró en casa de Zacarías y saludó a Isabel. Cuando Isabel oyó el saludo de María, el niño saltó  en su seno, e Isabel quedó llena del Espíritu Santo. Y dijo a grandes voces: » ¡Bendita tú entre las mujeres y bendito el fruto de tu vientre! ¿Y cómo es que la madre de mi Señor viene a mi? Porque en cuanto tu saludo sonó en mis oídos, el niño saltó de alegría en mi vientre. Dichosa la que ha creído que se cumplirá lo que se le ha dicho de parte del Señor». Lc. 1, 40 ss.

Padre nuestro… Diez Avemarías… Gloria…


                                                           3. El Nacimiento

Cuando los ángeles los dejaron y se fueron al cielo, los pastores se decían unos a otros: «Vamos a Belén y veamos ese acontecimiento que el Señor nos ha anunciado». Fueron de prisa y encontraron a María, a José y al Niño reclinado en el pesebre. Y habiéndolo visto, manifestaron lo que se les había dicho de aquel Niño. Todos los que lo oían se admiraban de lo que decían los pastores. Lc. 2, 15 ss.

Padrenuestro…Diez Avemarías…Gloria…


                                                           4. La Presentación y Purificación

 Había entonces en Jerusalén un hombre llamado Simeón, justo y piadoso, que esperaba la consolación de Israel…Fue, pues, movido por el Espíritu Santo al templo, y, al entrar los padres con el niño Jesús, para cumplir lo establecido por la ley, lo recibió en sus brazos y bendijo a Dios, diciendo: «Ahora, Señor, puedes dejar a tu siervo irse en paz…porque mis ojos han visto tu salvación…luz para iluminar a las naciones y gloria de tu pueblo, Israel».
Lc. 2, 25 ss.

Padre nuestro…Diez Avemarías…Gloria…


                                                           5. El Niño Perdido

Sus padres iban cada año a Jerusalén en la fiesta de la Pascua. Cuando era ya de doce años, al subir sus padres, según el rito festivo y volverse ellos, acabados los días, el Niño Jesús se quedó en Jerusalén sin que su padres le echasen de ver. A los tres días lo encontraron en el templo sentado en medio de los doctores…Todos los que lo oían se admiraban de su inteligencia.
Lc. 2, 41 ss.

Padre nuestro… Diez Avemarías… Gloria…

                          2.-MISTERIOS LUMINOSOS


                                                           1. El Bautismo de Jesús en el Jordán

 «Una vez bautizado, Jesús salió del agua y he aquí que los cielos se abrieron y vio el Espíritu de Dios descender en forma de paloma y caer sobre Él. Y una voz de los cielos decía: «»Este es mi Hijo amado, en el que me complazco»»Mt. 3, 16-17

Padre nuestro… 10 Avemarías…Gloria.


                                                           2. La revelación de Jesús en las Bodas de Caná

«Tres días después hubo una boda en Caná de Galilea, en la que se hallaba la madre de Jesús. Fue invitado también a la boda, Jesús con sus discípulos. Y como faltase vino, dijo a Jesús su madre: «No tienen vino». Jesús contestó: «¿A ti y a mi qué, mujer? Mi hora aún no ha llegado». La madre dijo a los sirvientes: «Haced lo que él os diga». Había allí seis tinajas de piedra para las abluciones, de los judíos, de dos o tres metretas cada una. Jesús les dijo: «Llenad de agua las tinajas». Y las llenaron hasta los bordes. Añadió: «Sacad ahora y llevad al maestresala». Y lo llevaron. Apenas el maestresala probó el agua, hecha vino (sin saber de dónde era, aunque sí lo sabían los sirvientes que habían sacado  el agua), llamó al novio y le dijo: «Todos sirven primero el mejor vino, y cuando se ha bebido bastante, el peor. Tu has guardadoel buen vino hasta ahora».

Así y en Caná de Galilea, dio Jesús principio a sus milagros, manifestó su gloria y creyeron en él sus discípulos» Juan 2, 1 – 11

Padre nuestro… 10 Avemarías… Gloria…


                                                           3. El anuncio del Reino de Dios: invitación a la conversión

«Cuando oyó que Juan había sido preso, Jesús se retiró a Galilea. Y dejando Nazaret, se fue a hablar a cafarnaúm, en la ribera del lago, en los confines de Zabulón y Neftalí, para que se cumpliese lo anunciado por medio del profeta Isaías: «Tierra de Zabulón y tierra de Neftalí, camino del mar al otro lado del Jordán, Galilea de los gentiles; el pueblo que yace en las tinieblas ha visto una gran luz y para los que yacen en la región tenebrosa de la muerte, ha surgido una luz». Desde entonces comenzo Jesús a predicar y decir «Convertios porque está cerca el reino de los cielos». Mateo 4, 12 – 17

Padre nuestro… 10 Avemarías… Gloria…

                                                           4. La transfiguración

 «Seis días después, tomo Jesús consigo a  Pedro, Santiago y Juan su hermano, y los llevó a un monte alto a solas. Y se transfiguró ante ellos. Su rostro brilló como el sol y sus vestiduras se volvieron blancas como la luz. Y se le aparecieron Moisés y Elías hablando con Él. Tomando Pedro la palabra dijo a Jesús: «»Señor, qué bien se está aquí. Si quieres haré tres tiendas, una para ti, otra para Moisés y otra para Elías»». Aún hablaba, cuando una nube espesa los cubrió, y una voz desde la nube dijo : «Este es mi Hijo, el Amado, en el cual me complazco, escuchadle»» Mateo 17, 1 – 4

Padre nuestro… 10 Avemarías… Gloria…


                                                           5. La institución de la Eucaristía

   «Durante la cena Jesús tomó un pan, lo bendijo, lo partió y se lo dió a sus discípulos, diciendo: «»Tomad y comed, esto es mi cuerpo»». Y tomando un cáliz, dio gracias y se lo dio diciendo: «»Bebed todos de él, porque esta es mi sangre del nuevo testamento, que será derramada por muchos, para remisión de los pecados, y os digo que ya no beberé mas de este fruto de la vid hasta el día en que lo beba con vosotros, nuevo, en el reino del Padre»» Mateo 26, 26 – 29.

Padre nuestro… 10 Avemarías… Gloria…

                          2.-MISTERIOS DE DOLOR


                                                           1. La Oración del Huerto

«Se apartó de ellos como aun tiro de piedra, y puesto de rodillas oraba, diciendo: Padre, si quieres aparta de mí este caliz, pero no se haga mi voluntad sino la tuya. Se le apareció un ángel del cielo que le confortaba. Entró en agonía y oraba más intensamente; sudaba como gotas de sangre que corrían por el suelo. Levántose de la oración, fue donde sus discípulos y los encontró dormidos por la trizteza. Y les dijo: ¿Por qué dormís? Levantaos y orad para no caer en la tentación.» Lucas 22,41-46

Padre nuestro… 10 Avemarías…Gloria.


                                                           2. La Flagelación

«Comenzaron a escupirle en el rostro y a darle puñetazos, y otros le herían en la cara, diciendo: Profetízanos, Cristo, ¿quién es el que te hirió?…Y respondió todo el pueblo: Caiga su sangre sobre nosotros y sobre nuestros hijos. Entonces Pilato puso en libertad a Barrabás, y les entregó a Jesús, después de azotarlo, para que fuera crucificado».
Lucas 26,67s; 27,24-26

Padre nuestro… 10 Avemarías… Gloria…


                                                           3. La Corona de Espinas

«Luego los soldados del procurador llevaron a Jesús al pretorio y reunieron en torno de él a toda la cohorte. Lo desnudaron, le vistieron una túnica de púrpura, trenzaron una corona de espinas y se la pusieron en la cabeza y una caña en la mano derecha, y arrodillándose delante, se burlaban de él, diciendo: ¡Salve, Rey de los judios!. Le escupían y le pegaban con la caña en la cabeza.»
Lucas 27,27-30


                                                           4. La Cruz a Cuestas

«Tomaron a Jesús, que, llevando su cruz, salió al sitio llamado Calvario, que en hebreo se dice Gólgota, donde lo crucificaron, y con El a otros dos, yno a cada lado, y Jesús en medio.
          Escribió Pilato un título y lo puso sobre la cruz: Jesús Nazareno rey de los judíos»
Juan 19, 17-19


                                                           5. La Crucifixión

«Cuando llegaron al lugar llamado Calvario, crucificaron allí a Jesús y a los malhechores, uno a la derecha y el otro a la izquierda. Jesús decía: Padre, perdónales porque no saben lo que hacen. El pueblo estaba mirando. Los mismos príncipes se burlaban, diciendo: Ha salvado a otros, que se salve a sí mismo, si es el Cristo de Dios, el elegido»...Jesús, dando una gran voz, dijo: Padre, en tus manos encomiendo mi espíritu. Y diciendo esto, expiró»
Lucas 23, 33-35. 46

                           3.-MISTERIOS DE GLORIA


                                                           1. La Resurrección

«Pero el primer día de la semana, al rayar el alba, volvieron al sepulcro con los aromas preparados. Y se encontraron con que la piedra había sido rodada del sepulcro. Entraron y no hallaron el cuerpo del Señor, Jesús. Y mientras ellas estaban perplejas por esto, he aquí que se presentaron a ellas dos varones con vestidos deslumbrantes…ellos les dijeron: ¿Por qué busvcáis entre los muertos al que vive? No está aquí. Ha resucitado».
Lucas 24, 1-6

Padre nuestro… 10 Avemarías… Gloria..


                                                           2. La Ascensión

«Vosotros sois testigos de estas cosas. Sabed que yo os envío la promesa de mi Padre. Por vuestra parte, quedaos en la ciudad hasta que seáis revestidos de la fuerza de lo alto. Los sacó hasta cerca de Betania y levantando sus manos los bendijo, y mientras los bendecía se alejaba de ellos y era llevado al cielo. Ellos se postraron ante Él y se volvieron a Jerusalén con grande gozo y estaban de continuo en el templo, bendiciendo a Dios.»
Lucas 24, 48 – 53

Padre nuestro…10 Avemarías… Gloria…


                                                           3. La Venida del Espíritu

«Al cumplirse el día de Pentecostés, estaban todos juntos en el mismo lugar. Y se produjo de repente un ruido, como de un viento impetuoso que pasa, que llenó toda la casa donde estaban. Se les aparecieron como lenguas de fuego que se dividían y se posaban sobre cada uno de ellos. Y todos quedaron llenos del Espíritu Santo… Al oír el ruido se reunió la multitud y se quedó asombrada porque los oía hablar a cada uno en su propia lengua. Admirados decían: ¿No son galileos todos estos que hablan?»
Hechos de los Apóstoles 2, 1-7

Padre nuestro… 10 Avemarías… Gloria…


                                                           4. La Asunción

«Dijo luego Dios a la serpiente: Pongo enemistad entre ti y la mujer. Y entre tu linaje y el suyo. Éste te aplastará la cabeza y tú le morderás a él el calcañar. Adán llamó Eva a su mujer, por ser la madre de todos los vivientes».
Génesis 3, 14 – 20

Padre nuestro… 10 Avemarías… Gloria…


                                                           5. La coronación

«Olvídate de tu pueblo y de la casa de tu padre, pues el rey está prendado de tu hermosura. El es tu Señor, sírvele a él. Yo quisiera hacer tu nombre celebrado por generaciones y generaciones.
Alábente, pues, los pueblos por los siglos de los siglos».
Salm 45, 115. 18

Padre nuestro… 10 Avemarías… Gloria…

         

Cada bloque se reza unos días determinados de la semana: los Misterios de Gozo, lunes y sábado; los Misterios Luminosos, jueves; los Misterios de Dolor, martes y viernes; los Misterios de Gloria, miércoles y domingo. De este modo, cada semana, reflexionamos sobre todos los misterios de la vida de Cristo. Vamos ya a rezar el Santo Rosario; para ello rezas en primer lugar las oraciones introductorias, y después pinchas en cada uno de los misterios correspondientes; cuando se han rezado los cinco misterios del día, se regresa a esta página para finalizar la oración con las Letanías de la Virgen María.
 

         ¡Oh María!, que pediste en Fátima el rezo diario del Rosario para conseguir la conversión de los pecadores, la paz del mundo y el triunfo de tu Inmaculado Corazón, te ofrecemos este Rosario por éstas intenciones: (añadir las oraciones personales que se deseen)…
          Acompáñanos para que lo recemos debidamente y alcancemos sus copiosos frutos.

Por la señal de la Santa Cruz…
Señor mío Jesucristo (acto de contrición)…
Señor, ábreme los labios.
Y mi boca proclamará tu alabanza.
¡Dios mío! Ven en mi auxilio.
Señor, date prisa en socorrerme.
Gloria al Padre…

Los misterios que hemos de contemplar son…(los que correspondan, y se pincha en el primer misterio).
          (Al finalizar los cinco misterios se regresa a esta página y se sigue)

          Virgen Purísima antes del parto.
         Purificad nuestros pensamientos.
          Dios te salve María, llena eres de gracia…

          Virgen Castísima en el parto.
         Purificad nuestras palabras.
          Dios te salve, María, llena eres de gracia…

          Virgen Inmaculada después del parto.
         Purificad nuestras obras y deseos.
          Dios te salve, María, llena eres de gracias…
          Gloria al Padre…

       Señor, ten piedad. Señor ten piedad.
        Cristo, ten piedad.  Cristo, ten piedad.
        Señor, ten piedad.  Señor, ten piedad.
        Cristo, óyenos.  Cristo, óyenos.
        Cristo, escúchanos.  Cristo, escúchanos.
        Dios Padre Celestial.  Ten misericordia de nosotros
        Dios Hijo Redentor del mundo.        «
        Dios Espíritu Santo.                           «
        Trinidad Santa único Dios.                «
        Santa María.  Ruega por nosotros
        Santa Madre de Dios.            «
        Santa Virgen de las Vírgenes.    «
        Hija predilecta del Padre.            «
        Madre de Cristo Rey.                  «
        Gloria del Espíritu Santo.             «
        Virgen Hija de Sión.                     «
        Virgen pobre y humilde.               «
        Virgen sencilla y obediente.         «
        Esclava del Señor.                        «
        Madre del Señor.                          «
        Colaboradora del Redentor.        «
        Llena de Gracia.                           «
        Fuente de hermosura.                   «
        Conjunto de todas las virtudes.     «
        Fruto escogido de la redención.     «
        Discípula perfecta de Cristo.         «
        Imagen purísima de la Iglesia.      «
        Mujer nueva.                                  «
        Mujer vestida de sol.                     «
        Mujer coronada de estrellas.        «
        Señora llena de benignidad.           «
        Señora llena de clemencia.            «
        Señora nuestra.                              «
        Alegría de Israel.                            «
        Esplendor de la Iglesia.                  «
        Honor del género humano.             «
        Abogada de la gracia.                     «
        Dispensadora de la piedad.            «
        Auxiliadora del pueblo de Dios.     «
        Reina de la caridad.                        «
        Reina de la misericordia.                «
        Reina de la paz.                               «
        Reina de los Ángeles.                     «
        Reina de los Patriarcas.                  «
        Reina de los profetas.                      «
        Reina de los apóstoles.                   «
        Reina de los mártires.                     «
        Reina de los confesores.                 «
        Reina de las vírgenes.                     «
        Reina de todos los santos.               «
        Reina concebida sin pecado original. «
        Reina asunta al cielo.                      «
        Reina del mundo.                             «
        Reina del cielo.                                 «
        Reina del universo.                          «

                                Cordero de Dios que quitas el pecado del mundo.
                               Perdónanos, Señor.
                                Cordero de Dios que quitas el pecado del mundo.
                               Escúchanos, Señor.
                                Cordero de Dios que quitas el pecado del mundo.
                               Ten misericordia de nosotros.

Ruega por nosotros, Santa Madre Dios. Para que seamos dignos de alcanzar las promesas de nuestro Señor Jesucristo.

OREMOS:
    Señor Dios nuestro: concédenos gozar de constante salud de alma y cuerpo, y por los ruegos de la Virgen María, líbranos de las penas de esta vida y haz que alcancemos la alegría sin fin. Por Cristo, nuestro Señor. Amén